En el proceso de búsqueda hemos leído muchas frases interesantes que nos llenan de motivación y que resuenan en nuestro interior con respecto al presente, al ahora; pero no dejan de ser pura teoría, pareciera que en la cotidianidad la idea de experimentar el presente se vuelve efímera e inalcanzable, una utopía más que forma parte de un cliché del “pensamiento positivo”. Frases que suenan maravillosas, que sustentan a la esperanza, pero al final terminan siendo irrealizables, su único efecto es dopar por un momento el cúmulo de ideas de “pasado” que determinan continuamente mis experiencias “futuras”.
En Un Curso de Milagros a la experiencia de vivir en el presente o de estar en el ahora se le llama INSTANTE SANTO T.15.
Para entender el Presente o Instante Santo, es importante saber lo que no es el instante santo y el curso nos dice lo siguiente al respecto instante no santo es el tiempo de los cuerpos. T.20.VII.1.3:6
Esto nos lleva a un aspecto básico en cuanto a la comprensión del instante santo y es la idea conceptual de tiempo.
El tiempo de los cuerpos se percibe en forma fragmentada por ejemplo, en segundos, minutos, horas, días, semanas, años, etc., tu perspectiva mental en cuanto al tiempo, será lineal de pasado a futuro, donde el ruido que haga el pasado y el futuro será tan ensordecedor que el presente quedará ahogado ante estos dos gigantes aterradores y amenazantes.
Esta es la manera de pensar de las personas con mucha ansiedad, estrés, pánico, miedo, sufrimiento, dolor, angustia, desolación, rencor, enfermedad, etc., a lo que el curso llama rehenes del ego.
Hay otra manera de ver el tiempo y es la interpretación que obtenemos de un proceso de enseñanza aprendizaje con el Espíritu Santo.
Acá el tiempo se percibe de manera unificada, tu experiencia de tiempo se amplificará y tomará sentido el AHORA (Instante Santo) que es el único tiempo que se puede experimentar desde ésta lógica.
En este proceso él nos enseña la insustancialidad de las ideas fragmentadas del sistema de pensamiento del ego, y de la estructura vacía de las ideas de pasado y futuro, las cuales no son más que interpretaciones sin causa, que con una mirada lineal y limitadas no podrían ser verdaderas.
Ya tenemos sobre la mesa dos perspectivas y obviamente ya sabemos en cual está ubicada nuestra mente, si ya te catalogaste como rehén del ego, punto muy importante para lograr la experiencia del instante santo, ¡Felicidades!, tu honestidad es el primer paso. Mira lo sencillo que es liberarte de la prisión mental de la cual parece que no hay salida.
Miraremos otros dos términos importantes en el proceso de enseñanza, la arrogancia y la humildad.
La arrogancia es la lógica mental de tener la razón, de creer que sabes cómo deben ser las cosas, de cómo se debe comportar tal o cual persona.
La humildad es la lógica mental en la que te das cuenta que no hay manera de saber, que realmente no entiendes qué es lo que está pasando, o por qué tú u otras personas se comportan como lo hacen.
También, ¿Ya te ubicaste en la lógica en la que estás?, ¡Perfecto! Vamos bien.
El medio para dejar de ser un rehén del ego y convertirte en un Anfitrión de Dios es la humildad pon en práctica el NO SE, mira como tu mente descansa de los gigantes aterradores y amenazantes de los cuales creías no había manera de escapar.
El anfitrión de Dios es el que sabe que no sabe nada, pero tiene la certeza de que quien lo acompaña lo sabe todo, y escucha serenamente su Santa Voz que traduce todo lo que se necesita aclarar. Como regalo se le otorga la Visión, la cual contempla al cielo que no es más que una mirada dulce sin un ápice de temor a todo lo que contempla.
Es muy simple alcanzar EL PRESENTE, EL AHORA, EL INSTANTE SANTO, es donde tu Ser real descansa y su recuerdo alboreará cada vez que tu mente te lleve al pasado o al futuro y con certeza digas NO SE.